Te ahorraremos la espera: sí. Lo necesitas. El seguro es obligatorio. Una embarcación de recreo, exactamente igual que un vehículo a motor, puede causar daños, incluso involuntariamente, a personas y cosas.

Los vehículos marinos, como los coches, tienen un seguro obligatorio. La filosofía, de hecho, es la misma. La embarcación de recreo, como explica el propio Ministerio de Fomento, es susceptible de generar daños a terceros, tanto cuando está atracada como cuando se encuentra en movimiento; y es importante que las víctimas de esos daños tengan la certeza de que van a ser convenientemente reparadas; certeza que surge de la existencia del seguro obligatorio.

En España, ser propietario de una embarcación de recreo supone tener que asegurarla, y es por esta razón que actualmente hay en vigor en el país 200.000 contratos de este tipo en vigor, de los cuales la mayoría (casi 150.000) son embarcaciones a motor; 20.000 cubren veleros; 15.000 son motos de agua; y el resto protegen otro tipo de embarcaciones.

Ésta es la frecuencia de las embarcaciones a motor (las mayoritarias). Los incidentes con las motos de agua son mucho más ocasionales: un percance cada 38 años. Los más propensos a generar quebraderos de cabeza son los veleros: protagonizan un suceso que exige la intervención del seguro cada 10 años.

Este conjunto de embarcaciones de recreo tuvo en 2021 más de 11.250 percances, es decir, unos 30 incidentes al día.

Según las estadísticas, una embarcación de recreo tiene un percance cada 18 años como media

De hecho, la probabilidad de tener un percance en una embarcación de recreo es bastante parecida a la probabilidad que tiene un automóvil de tener un golpe de chapa. ¿Tanto? Sí, tanto. Lo que pasa es que, claro, como hay 32 millones de automóviles circulando por ahí y 200.000 embarcaciones de recreo, lo primero se ve más. Se parecen bastante, y esto es algo que parece que justifica claramente la necesidad de esta figura de aseguramiento obligatorio.

El coste de los percances en los barcos

La mayor justificación del seguro de barco es la magnitud de sus percances. Piensa, por ejemplo, en las motos de agua. ¿Sabías que el percance medio de una moto de agua genera costes (que si no hubiera seguro deberías pagar tú) de 2.700 euros? Si uno tiene en cuenta que, el precio de una moto nueva oscila entre los 10.000 y los 20.000 euros, pues te da una idea del disgusto que supone el tema.

En términos generales, los percances causados por embarcaciones de recreo, en sus costes medios, no bajan de esa cifra de 3.000 euros, e incluso superan los 3.500 en algunas categorías. Sólo las motos de agua pueden ser algo más “baratas”; pero no mucho, como has visto.

Por ello, el seguro para embarcaciones de recreo es un elemento importante para aportar seguridad y tranquilidad a la práctica de la navegación. Tranquilidad y seguridad que, en todo caso, no pueden sustituir a tus propias diligencia y responsabilidad. No olvides, pues, los consejos de la Guardia Civil sobre cómo desempeñarse en el mar. Son de plena lógica, nada difíciles de seguir, y te ayudarán a tener esa singladura genial que, sin duda, mereces.

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